miércoles, 15 de febrero de 2017

¿Debemos los trabajadores rehuir de la política?



En ocasiones a los trabajadores se nos dice que “no debemos hacer política porque para eso ya están los políticos”. Pero un simple vistazo a la realidad que nos rodea debe hacernos comprender que la política rige nuestras vidas desde que nos levantamos hasta que nos acostamos. De decisiones políticas dependen los precios de los alimentos, del combustible, de las medicinas, de la ropa, los salarios, las pensiones, la carestía de vida, los impuestos, etc. 

Los Estados disponen de distintos mecanismos de intervención económica llamados precisamente “Políticas económicas”. Por el aspecto económico concreto en el que se apliquen, las políticas económicas se dividen en cuatro grandes tipos: política monetaria (estabilidad de los precios), política fiscal (recaudación de ingresos para la realización de las funciones del sector público), política exterior (regulación de las transacciones con otros países) y política de rentas (control de precios y salarios). A su vez, atendiendo al sector productivo en el que las políticas económicas pretendan intervenir, se habla de política agraria, industrial, energética, de transportes, comercial, turística o de viviendas. Por último, para aplicar las políticas económicas, los Estados se valen de medios directos como instituciones, organismos y entidades públicas y a su vez, para dar una imagen democrática, los gobiernos dan participación política a los llamados “agentes sociales”, es decir, la patronal y los sindicatos “más representativos”

Como vemos, todo, absolutamente todo, queda determinado en la esfera política. Entonces, en un contexto socio-económico donde los tres empresarios más ricos acumulan tanta riqueza como el 30% más pobre o donde los sucesivos gobiernos han subido a las familias casi el 80% la factura de la luz en los últimos diez años, ¿tiene sentido que más de quince millones de trabajadores asalariados estemos al margen del espacio de decisión política? ¿A quién le beneficia nuestro aislamiento? Resulta interesante que el reproche dirigido a los trabajadores de no intervenir en política provenga fundamentalmente de aquellos que dicen representarnos desde los espacios de la cosa política que, como veíamos antes, además de los partidos políticos, ya sea dentro o fuera de los parlamentos, son las empresas y los sindicatos amarillos. Con tanta insistencia se repite ese mensaje que termina calando en los mismos trabajadores, al punto de que algunos, a propósito de ciertos comunicados que hemos publicado, critican a nuestra sección sindical con comentarios del tipo “Si queréis hacer política, este no es el foro” o que “El uso que le estáis dando es más político que sindical”. Pero si el sindicalismo es la herramienta que tenemos los trabajadores para mejorar las condiciones económicas y la economía se decide en primer lugar en la política, el sindicalismo conlleva necesariamente una forma determinada de hacer política. La cuestión es qué tipo de sindicalismo es el que practican unas y otras organizaciones sindicales. La Coordinadora Sindical de Clase tiene el firme convencimiento de que sólo un sindicalismo que contemple la lucha colectiva de todos los trabajadores desde una perspectiva política es el que permitirá avanzar en nuestros derechos.

Los que nos mandan callar o vaciar de contenido político nuestros comunicados mantienen, en cambio, un extraño silencio sobre las declaraciones, apariciones y maniobras de los profesionales de la política y especialmente de la clase empresarial, a la que le otorgan manga ancha para vilipendiar y explotar al conjunto de los trabajadores, cubriendo todas sus actividades con un manto de supuesto altruismo. 

everis tiene una dilatada y variada experiencia en hacer política. La lista de iniciativas, bien genuinas bien en alianza con otras empresas, instituciones o incluso gobiernos es infinita y de marcado carácter político. El buque insignia de la política social del grupo everis es, sin duda, su Fundación, de la que ya hemos hablado en otras ocasiones aunque no dejaremos de hacerlo a tenor de su prolífica actividad. Siempre ofreciendo suculentos premios, la altruista Fundación organiza regularmente “ideas para mejorar la sociedad” como por ejemplo su convocatoria para “fomentar la innovación y la investigación para apoyar el emprendimiento”, “fortaleciendo el vínculo Universidad - Alumno - Empresa” o apostando “por la disminución de la brecha de género con un programa de mentoría para adolescentes”. Como vemos, everis no deja a un lado asuntos de tan magna importancia como el espíritu emprendedor con el que se ensalza la figura del empresario, ni la presencia absoluta de la empresa en el sector educativo mediante la cual ejerce su influencia en los estudiantes, o sobre la cuestión de la igualdad entre hombres y mujeres.

Además, sin recurrir a su Fundación, everis como compañía tiene también un amplio bagaje en esto de demostrar su preocupación por los temas sociales, como por ejemplo patrocinando la iniciativa “Tus kilómetros nos dan vida”, o por el medio ambiente como la llamada “everiShareCAR” que propone compartir coche porque “supone una reducción significativa de gases contaminantes, supone un ahorro de combustible y un aumento de la vida útil de los coches”, o por el futuro de nuestros niños organizando los eventos “TEDxKids” bajo el lema “Diseñando el Futuro”, o participando en la campaña “Reyes Magos de verdad” para niños “con escasos recursos o en riesgo de exclusión. La iniciativa también ha dado cobertura a jóvenes en situación de desamparo, que viven en casas de acogida, residencias de enfermos de sida y residencias de ancianos” o colaborando con el Banco de alimentos “para entregar a Cáritas y Fundación Juan Perán-Pikolinos”.

Si entre everis y su Fundación suman un buen puñado de ejemplos que demuestran el interés de la compañía en estar al día en el arte de la política social en sus más variadas formas, qué decir de las conexiones que siempre ha mantenido con la política de altas esferas mediante figuras destacadas del mundo empresarial. El caso del vicepresidente de everis Eduardo Serra Rexach es muy significativo, pues se ha sabido mover como pez en el agua en los gobiernos de UCD, PSOE o PP, lo cual da una idea de las escasas diferencias ideológicas entre dichos partidos políticos. Más significativa aún es la composición del Consejo Asesor de everis, en donde podemos observar una ilustre lista de personas que combinan con maestría el mundo de la política y el de la empresa. Basta ver al expresidente de México Ernesto Zedillo actualmente director del Centro para el estudio de la globalización de la Universidad de Yale, participante en programas de Naciones Unidas relacionados con la financiación a los países en vías de desarrollo y consejero del grupo PRISA; o el ex-ministro de Asuntos Exteriores en Europa y América Latina del Reino Unido Lord Tristan Garel-Jones, además de consejero de la Unión de Bancos suizos, de British Petroleum, British Airways, presidente de la fundación Euroamérica y miembro del consejo de administración de Iberia y Acciona, entre otros; o el ex-secretario general de la Conferencia Iberoamericana Enrique Valentín Iglesias, el cual ha ocupado diferentes cargos de responsabilidad en organizaciones internacionales, como la presidencia del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Comisión Económica de América Latina y El Caribe (ECLAC) así como en el Gobierno de Uruguay, donde ha sido Ministro de Asuntos Exteriores y Presidente de su Banco Central. O, por último, Noemí Sanin diplomática colombiana, empresaria, política y dos veces candidata a la presidencia de su país por el partido conservador de Colombia, quien ha desarrollado una amplia carrera como Ministra de Asuntos Exteriores y Embajadora de su país en Venezuela, España y Reino Unido. Además, ha presidido algunas de las principales instituciones financieras de Colombia, como la Corporación de Ahorro y Vivienda Colmena, la Corporación financiera colombiana y el Comité de dirección del Banco de Bogotá, y ha formado parte de la dirección de las principales entidades públicas y privadas del país.
ConsejoAsesorEveris.jpg

Las excelentes relaciones entre la política y la empresa no son patrimonio exclusivo de everis. En España, casi medio centenar de ex-políticos -entre ellos dos ex-presidentes de gobierno- han pasado del escaño a los sillones de los consejos de administración de grandes empresas, sobre todo de las que cotizan en el Ibex. Los principales ‘destinos’ de sus señorías cuando abandonan la política institucional son la banca y las energéticas, siendo everis un importante proveedor de servicios de muchas de estas empresas, como Gas Natural, ENDESA, Acciona, Enagas, etc. Las tecnológicas tampoco se quedan atrás. El caso de Cristina Garmendia demuestra magníficamente que el Estado es el gran consejo de administración de la clase empresarial. Como se puede leer en la nota de prensa de octubre de 2012, esta empresaria vasca “formó parte del consejo de administración de everis durante varios años, hasta que fue nombrada ministra de Ciencia e Innovación en España en el periodo comprendido entre 2008 y 2011” para volver a ser consejera de la compañía en 2012, apenas un año después de finalizar su etapa en el gobierno.
enchufados.jpg

Como colofón a este viaje por los entresijos de la política empresarial, queremos destacar las palabras de Mauricio Ríos, gerente general de everis Chile en una entrevista concedida en 2016. Al preguntarle “cómo han sido estos tres años como CEO de everis” responde que “lo que más destaco de este proceso; y a su vez valoro, es todo lo que hemos hecho en relación a gestión de personas, siguiendo la línea del Capitalismo Consciente. Mauricio Ríos sabe de lo que habla ya que fue fundador, junto con ocho hombres y mujeres de negocios, del llamado “Capítulo Chileno del Capitalismo Consciente”, la marca chilena de un movimiento que toma su nombre del término acuñado por John Mackey y Raj Sisodia, fundador y CEO de Wholefoods y profesor de Global Business en Babson College respectivamente y coautores del libro “El Capitalismo consciente: liberando el espíritu heroico de las empresas”, cuyo título ya es suficientemente revelador de lo objetivos que perseguía: incluir un mayor nivel de consciencia en los negocios, crear “una nueva mirada para el alicaído Capitalismo”.

Aunque no lo reconozcan públicamente estos gurús de los negocios, la puesta en marcha de la estrategia del Capitalismo consciente es un síntoma claro de la necesidad que tienen los empresarios de hacer frente a la agonía del sistema, incapaz de satisfacer las necesidades de la inmensa mayoría de seres humanos del planeta que somos los trabajadores. El movimiento impulsado por el señor Ríos y sus colaboradores no es nada nuevo sino más bien la enésima sesión de maquillaje de un modo de producción que está en bancarrota permanente. Ya en 2008, en plena crisis sistémica mundial, desde las más altas instancias de la política como era la presidencia del gobierno de Francia, el señor Sarkozy -imputado por financiación irregular en la campaña electoral de 2012- convocaba una gran cumbre económica para “refundar sobre bases éticas el capitalismo”.


Como muestra del fracaso absoluto del sistema, en nuestro comunicado titulado “La solución no está fuera: organízate y lucha” enumerábamos una ínfima parte del drama que la clase trabajadora está sufriendo a lo largo y ancho del mundo al aplicarse unas políticas capitalistas que, por muy color de rosa que nos las pinten, por muchos adjetivos brillantes que se le añadan, siguen teniendo como objetivos fundamentales los beneficios del inversor y la rentabilidad que, para que nos entendamos, significa que una gran parte de la riqueza que generamos los trabajadores con nuestro esfuerzo se la apropie los capitalistas, sin importarle a estos señores lo más mínimo las terribles consecuencias que provoca su acumulación de riqueza en las familias trabajadoras bajo la forma del paro, la miseria, los suicidios o las muertes en los tajos. 

Visto lo visto, ¿debemos los trabajadores rehuir de la política?

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Copyright © 2015 Sección Sindical de la CSC en everis Centers. Design by BTDesigner | Blogger Theme by BTDesigner | Powered by Blogger