jueves, 29 de julio de 2021

El delirio de Actúa en sus ansias por satisfacer los intereses de everis (I)

0 comentarios


Nadie que esté mínimamente al día puede desconocer que la cuestión del trabajo a distancia o teletrabajo ha adquirido una importancia enorme a raíz de la gestión de la pandemia del COVID-19 que han llevado a cabo los Estados, las empresas y resto de organismos públicos y privados, especialmente en un sector como el de las Tecnologías de la Información.


El teletrabajo se enmarca en un terreno mucho más ambicioso para las empresas como es la transformación digital o digitalización de la economía. Ya en el año 2016, el 77% de las pymes había iniciado su digitalización. En 2020, IDC Research España junto a Automation Anywhere y Deloitte señalaban que “los digital coworkers crecerán un 35% gracias a la automatización de procesos [...] El 75% de las empresas incorporarán la automatización inteligente en 2022


Precisamente en julio de 2016 el Comité acordó solicitar a la Empresa la apertura de un periodo de consultas a raíz de la modificación unilateral de la política de teletrabajo enmarcada en el Plan de carrera anunciado por everis a la plantilla, cuestión que analizamos poco después desde CSC mediante un comunicado, comprobando que se saltaba a la torera el mecanismo de la negociación colectiva al obviar al órgano colegiado representativo de los trabajadores y, por tanto, a los propios trabajadores


Como explicamos también en nuestro comunicado de diciembre de 2020, el 29 de octubre de ese año el Comité de Empresa remitió un documento a la Dirección de la Empresa, solicitándole iniciar un proceso de negociación sobre las condiciones del teletrabajo tal y como establecía el Real Decreto-ley 28/2020, de 22 de septiembre, de trabajo a distancia que entró en vigor días antes pero, en un ejercicio de funambulismo argumental y totalmente falto de respeto hacia la Representación Legal de los Trabajadores y hacia los trabajadores en su conjunto, la contestación dada por la Representación de la Empresa casi dos meses después fue, una vez más, negativa.


Han tenido que pasar cinco años, una pandemia, una denuncia en Inspección de Trabajo, múltiples solicitudes por parte de la Representación Legal de los Trabajadores y, especialmente, la publicación de la Ley 10/2021, de 9 de julio, de trabajo a distancia para que everis se vea obligada siquiera a encarar la negociación de las condiciones del teletrabajo.


Y durante todo este proceso, la Plataforma independiente de trabajadores de everis Centers Actúa no ha sido más que un convidado de piedra con cinco delegados en el Comité de Empresa que han permanecido prácticamente en silencio a base de abstenerse sobre los asuntos que otros llevamos al Comité. Hasta ahora.


En el Pleno del Comité del 24 de junio pasado, sin haber aportado previamente ninguna propuesta concreta, uno de los delegados de Actúa valoraba el documento base para la negociación respecto al teletrabajo presentado por ASC que incluía mejoras respecto del aportado previamente por CCOO. Por un lado, sostenía que la empresa “tiene una clara intención de facilitar el teletrabajo“ y que la encuestas a los trabajadores también demuestran “querer seguir teniendo unas condiciones de teletrabajo lo más parecidas a las actuales”. Pero, por otro lado, el Comité “debería intentar en la medida de lo posible alcanzar un acuerdo”. Sin embargo, a tenor del documento la RLT no se está posicionando “en una actitud interlocutora” y que “en el punto medio y en poner objetivos alcanzables estaría realmente la solución” ya que “lo que pone el documento está un poquito exagerado y nos aleja de cualquier negociación”.


Pero a los trabajadores no les vale "cualquier negociación" sino aquella que les permita alcanzar el mayor beneficio posible. Al menos ese es el espíritu de los delegados de ASC que nos guiamos bajo los principios del sindicalismo de clase. Es evidente que “unas condiciones de teletrabajo lo más parecidas a las actuales” le resultan a la empresa enormemente provechosas pues actualmente se está ahorrando unos costes que antes de la pandemia corrían a su cargo y que buena parte de ellos están siendo sostenidos ahora por los trabajadores (recordemos que antes de la pandemia, everis tenía importantes problemas de hacinamiento o zipeamiento que les obligaba a alquilar cada vez más espacio en el edificio de Américo Vespucio 5, y que poco después de iniciarse la pandemia dejó de alquilar varios módulos del edificio que venían usándose masivamente con normalidad). Por tanto los representantes de los trabajadores de ASC no podemos conformarnos con la estrategia del "punto medio" de Actúa porque partiendo de esa posición en una negociación resulta claro que nosotros mismos estaríamos rebajando nuestras pretensiones literalmente a la mitad sin haber oído siquiera la opinión de la empresa.


Oyendo la intervención de otro delegado de Actúa afirmando que el documento base supone ”un planteamiento que, si se mira desde una perspectiva lo más razonable posible, dista mucho de ser un primer punto que la empresa esté dispuesta a escucharlo” o que “esta propuesta no va a ayudar al máximo número de trabajadores posible [...] con la suficiente celeridad”, podemos hacernos una idea de hasta qué punto la Plataforma Actúa es lo que venimos reiterando todos estos años, un apéndice de la empresa en el Comité. Utiliza su mismo lenguaje, tiene a su disposición herramientas empresariales que no comparte con el resto de delegados del Comité, introduce las mismas objeciones que la empresa plantea en las reuniones bilaterales como la del tipo de negociación, que en este comunicado explicamos por qué debe ser estatutaria y cómo la empresa -y su apéndice Actúa- se niegan en redondo sin poder rebatir nuestros argumentos…


Bien sabemos en ASC que la perspectiva “razonable” de Actúa es la de revocar al Presidente del Comité elegido previamente por ellos en base a los resultados electorales, de tirarse meses y meses sin dar señales de vida, de romper lo pactado en el Comité de Seguridad y Salud e incluso de testificar en el juicio por despido contra uno de nuestros compañeros que finalmente la empresa tuvo que readmitir porque el Tribunal Supremo declaró improcedente su despido.


Por otro lado, el pasado 19 de julio se volvió a tratar en Pleno el asunto de qué propuestas debe presentar el Comité a la Empresa, a fin de conseguir las condiciones más favorables para los trabajadores durante la negociación de las condiciones del teletrabajo. A este Pleno, Actúa presentó a última hora un documento con su propuesta. Se trataba de una presentación en Powerpoint con 4 diapositivas (que podrían haberse resumido en una pues 3 de ellas no aportaban contenido que complemente la ley, sino que repetían partes de la misma) y con el logo de Actúa en cada una de ellas (cuando se suponía que debía ser una propuesta de comunicación que debería firmar el Comité). Dicha propuesta simple, desganada y a la baja de los delegados de Actúa se parecía más a un panfleto electoral que a una propuesta seria y estudiada, alejándose del documento de base en forma y contenido con una clara intención: la de obstaculizar el entendimiento entre las secciones sindicales y forzar el voto de las propuestas por separado.


Sin embargo, el debate comenzó, las diferencias entre las propuestas de CCOO y ASC se fueron limando en base a argumentos y razones hasta conseguir un documento único en el que ambas secciones habían aportado propuestas y cedido en algunos aspectos. Así, entre la propuesta inicial de ASC que sumaba 194€ y la CCOO de 85€, quedó una propuesta final cuya cuantía sumaba 138€ (cuantía aún pendiente de negociar con la empresa).


Ante este diálogo o negociación interna, Actúa se mantuvo totalmente al margen a pesar de que se le invitó a introducir su propuesta en el documento de partida en el apartado que considerasen oportuno. Muy al contrario, rechazaron esta invitación alegando que habían planteado una propuesta “cerrada y clara y simple y práctica”. No contentos con semejante actitud infantiloide, no dudaron en mentir alegando que una propuesta de máximos llevaría a romper las negociaciones porque “estamos enrocados” en posturas inmovilistas cuando fueron ellos los que no se movieron de su propuesta de 30 a 60€ en función del porcentaje de teletrabajo, mientras el resto íbamos accediendo a cambios a fin de conseguir una posición acordada.


Durante el debate, Actúa intentó en varias ocasiones forzar la votación de las propuestas individuales, obstaculizando una y otra vez el diálogo que estaban manteniendo los delegados de ASC y CCOO, hasta el punto de interrumpir las votaciones del punto 2 (Aprobación de la propuesta en común si la hubiera) para patalear por considerar que la propuesta a votar no era común, pues ellos no habían querido participar.


Finalizamos este comunicado haciendo un llamamiento a los compañeros que votaron a la candidatura de Actúa en las pasadas elecciones sindicales para que reflexionen acerca del sentido de su voto conociendo cuál es la actitud de los delegados que dicen representarlos en el Comité, para que valoren si el lema de su anterior campaña electoral “Hay muchas cosas que hacer, muchas cosas que se pueden mejorar en el centro, y nosotros, con vuestra ayuda, sí podemos hacerlo. Es la hora del cambio, es la hora de actuar”, aplicado a una negociación concreta como es la de las condiciones del teletrabajo y en la que Actúa reduce la capacidad de negociación del Comité a la mitad, no fue más que un burdo engaño para frenar el desarrollo del sindicalismo de clase que necesitamos todos los trabajadores para defender con dignidad nuestros derechos laborales en everis.


Leer más ...

jueves, 22 de julio de 2021

Nuevos despidos disciplinarios en everis

0 comentarios




Con un total acumulado de 45 desde junio de 2019 everis Centers continúa su incesante goteo de despidos disciplinarios, usando el Artículo 54 del Estatuto de los Trabajadores que indica que el despido está “basado en un incumplimiento grave y culpable del trabajador”. Esto es, la empresa impone la sanción máxima a estos trabajadores, la gran mayoría de las veces por una supuesta disminución en el rendimiento laboral, sin aportar prueba ninguna, sin previo aviso y reconociendo a la misma vez la improcedencia del despido al entregar al trabajador despedido un documento con el finiquito incluyendo la indemnización por despido improcedente.


Como vemos, en el mismo correo en el que la empresa despide disciplinariamente alegando disminución del rendimiento laboral, se deduce claramente que esa supuesta disminución no es más que una invención al reconocer la improcedencia del despido. Un auténtico despropósito que refleja el poco respeto que everis siente por las leyes, que interpreta a su antojo para hacer y deshacer como le convenga, y menos respeto aún por los trabajadores.


Por tanto, everis no necesita motivos para imponer a un trabajador la sanción más grave que la ley permite, despojándolo de su puesto de trabajo de una forma tan rastrera y deshaciéndose de los trabajadores que le ‘sobran’. Esta es la realidad de esta empresa y del mundo del trabajo en este sistema; por mucho que lo disfracen de democracia, la única libertad que tenemos los trabajadores es la de morirnos de hambre, ya que nuestros puestos de trabajo, nuestro sustento, no nos pertenecen y las empresas no dudan en darnos una patada y mandarnos a la calle sin pestañear.


Nuevamente, el 15 de julio fue despedido disciplinariamente D.B.A. Compañero que engrosa la lista de despidos disciplinarios y que se ve privado de su trabajo por una causa injustificada.


De la misma forma, el 19 de julio, la empresa decidió despedir a otro compañero, J.A.L.R., con la misma criminal e injustificada forma de despido.


Esta misma realidad se vive en otras muchas empresas, que usan la misma fórmula, o en tantas otras donde distintas modalidades de contrato mantienen a los trabajadores pendientes de una posible renovación o directamente de que les vuelvan a llamar, dado que el despido después de cierto tiempo trabajado está garantizado para no hacer evidente el fraude de ley.


Estos casos nos reafirman una vez más en la necesidad de estar organizados para repeler estos ataques de las empresas contra los trabajadores, ya que cuando se produce el despido es en general demasiado tarde para actuar. Muchos compañeros se ponen en contacto con nosotros cuando esta realidad que venimos denunciando día tras día les afecta personalmente, pero lamentablemente ese es el peor momento. Compañeros, no dejéis que llegue el fatídico momento en el que la empresa arremeta contra vosotros personalmente, pues cada ataque a un trabajador individual es en realidad un ataque a toda la clase trabajadora, y como clase, unidos y organizados, debemos responder. No esperéis a que sea demasiado tarde y poneos en contacto con nosotros cuanto antes para comenzar a organizarnos.


¡FORTALECE LA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES, ÚNETE A CSC!


Leer más ...

viernes, 9 de julio de 2021

Everis vuelve a pretender que el Comité de Empresa legitime sus abusos contra los trabajadores

0 comentarios

 


Un año más, llega julio y con él la jornada intensiva para la mayoría de los trabajadores, jornada que al reducir la cantidad de horas trabajadas permite mejorar la conciliación laboral y familiar. Decimos que llega para la mayoría de los trabajadores, pero no a todos pues hay un conjunto de trabajadores que trabajan las mismas horas que el resto del año, a saber, aquellos que eligieron tener jornada regular (de 40 horas, tal y como se indica en el contrato) y aquellos que tienen jornada reducida por cuidado de menores o familiar dependiente. Esto es porque, como ya hemos denunciado en varias ocasiones, aquellos trabajadores que tienen la jornada irregular de 43 horas realmente no disfrutan de jornada intensiva, la cual supondría una bajada del ratio anual, sino que esas horas que dejan de trabajar en verano, las han estado trabajando a lo largo del año.

 

Teniendo en cuenta todo esto, si leemos lo que el Convenio TIC dice respecto a la jornada intensiva encontramos lo siguiente:

 



 

Del párrafo marcado destacamos lo siguiente:

 

2. Las Empresas sujetas a este Convenio disfrutarán de jornada intensiva en el mes de agosto. Las empresas que tengan establecida jornada intensiva durante el verano no podrán rebasar las treinta y seis horas semanales durante el período en que la tengan implantada, salvo pacto con la Representación Legal de los Trabajadores.

 

Teniendo en cuenta que hasta ahora no ha habido pacto con la Representación Legal de los Trabajadores al respecto (más allá de los que en años anteriores CCOO y Actúa firmaron ad hoc para anular la jornada intensiva de los trabajadores del proyecto EPO), no cabe duda de que un calendario laboral que no contempla la jornada intensiva para los trabajadores con jornada de 40 horas es a todas luces ilegal, pues incumple el artículo 20.2 del Convenio Colectivo de aplicación.

 



 

Una vez hemos puesto de manifiesto semejante ilegalidad, tanto en comunicaciones a la empresa como en reiterados informes negativos respecto a dicho calendario, la empresa, en lugar de modificar el calendario laboral para que éste se ajuste a la ley, pretende que el Comité de Empresa legitime su pretensión de que esas horas sean recuperables, dado que no existe ningún precepto legal que así lo justifique.

 

En este sentido, la empresa planteaba inicialmente la siguiente postura:




 

A lo que el Comité de Empresa respondió con un texto que incluía claramente su postura respecto a dicha recuperabilidad:

 

CUARTO.- Por todo lo anteriormente expuesto, la postura de este Comité con respecto al disfrute de la jornada intensiva para trabajadores con jornada de 40 horas es que, en primer lugar, se cumpla con el artículo 20.2 del Convenio Colectivo, permitiendo a estos trabajadores disfrutar de jornada intensiva durante el mes de agosto; en segundo lugar, no obligar a recuperar las horas de diferencia con respecto a los trabajadores de 43 horas ni con respecto al máximo anual de 1800 horas; en tercer lugar, reducir la jornada de trabajo anual de todos los trabajadores para evitar posibles discrepancias entre quienes tengan diferentes modalidades horarias.”

 

Ante esta respuesta, la Empresa convocó al Comité a una reunión para volver a plantear un supuesto diálogo, pero siempre partiendo de un punto inamovible: el cómputo anual de horas trabajadas no debía bajar de 1800, según la postura de la empresa, a pesar de que como vimos al principio, el artículo 20.1. define las 1800 horas como un máximo anual, y no como un mínimo o un objetivo a cumplir. Sin embargo, los representantes de la empresa no dudaron en acusar a los Representantes de los Trabajadores de poco dialogantes por no dar un sí inmediato a su propuesta, que no busca otra cosa que volver a usar al Comité para sortear la legalidad vigente.

 

Tanto es así, que el 7 de junio volvían a solicitar la postura del Comité ante la misma propuesta sobre la que el Comité ya se ha había posicionado y sin cambiar ni una sola coma, y el 6 de julio reiteraban la solicitud añadiendo lo que solo podemos ya calificar como chantaje:





Ignoramos de dónde sacan ese dato ni qué potestad considera la empresa que tiene para hablar en nombre de los trabajadores ante sus representantes legales. En cambio, sí hemos podido saber que la pregunta realizada por la empresa consistía en consultar a los trabajadores si querían recuperar las horas fuera del mes de agosto, pero no se les planteaba en ningún momento si querían disfrutar de la jornada intensiva a la que legalmente tienen derecho. ¿Por qué everis plantea que los derechos colectivos de los trabajadores sean renunciables individualmente y sin embargo ella misma es incapaz de renunciar a las 17 horas que supondría implantar la jornada intensiva en el mes de agosto tal como indica el convenio? ¿Cómo se atreven a presumir de mantener una postura dialogante si tan sólo acceden a negociar imponiendo sus condiciones de partida? ¿Por qué las 1800 horas anuales son inamovibles pero la jornada intensiva de agosto es negociable?

 

¡Compañero, no permitas que te vendan la flexibilidad para renunciar a tus derechos como una mejora! Las auténticas mejoras, como podrían ser una disminución de la jornada anual o unas condiciones favorables de teletrabajo, sólo se consiguen desde la organización en un sindicato de clase.

 

AFÍLIATE. INFÓRMATE. PARTICIPA.


Leer más ...

martes, 29 de junio de 2021

Pleno del 24 de junio de 2021: CCOO vuelve a mostrar su cara más rastrera

0 comentarios



El pasado 24 de junio se celebró un Pleno extraordinario del Comité de Empresa del centro de Sevilla cuyo contenido del orden del día había sido acordado previamente por los delegados sin ningún incidente


Sin embargo, a las 14:07 del día anterior al Pleno, la Presidenta del Comité M.D.G.M. se dirigió al responsable de la sección sindical de ASC en everis Centers G.R.R. para informarle y entregarle un escrito que había sido remitido al Comité de Empresa por parte del Centro de Mediación, Arbitraje y Conciliación (CMAC) de la Junta de Andalucía. En dicho escrito, el CMAC comunicaba la no constancia del excompañero J.R.L. como miembro del Comité de Empresa ni de las renuncias al puesto de delegado en el Comité de Empresa de los compañeros que iban en la candidatura antes que él, indicando que “se le requiere para que subsanen el defecto observado en el plazo de 10 días a partir de la siguiente recepción del presente escrito [...]”.


Ese mismo día por la tarde, la Presidenta del Comité mantuvo otra conversación con la Secretaria en la que expresaba que “según el documento vuestros delegados no están inscritos y si J. no era miembro del Comité hemos estado incumpliendo todo este tiempo“ añadiendo que “para la reunión de mañana tú como Secretaria y yo como presidenta deberíamos decidir si [...] P. podría ir o no a la reunión”, apostillando más tarde que “hasta que no se regularice todo no debería asistir”. P. es el compañero que sustituyó a J.R.L. como delegado por ASC en el Comité. Finalmente, Presidenta y Secretaria acordaron llevar al Pleno un punto fuera del orden del día: “Antes de comenzar la reunión se tratará el tema de los delegados de CSC”.


A las 8:44 del mismo día del Pleno, y cumpliendo de la forma más ágil posible con el requerimiento del CMAC, el responsable de la sección sindical de ASC presentó telemáticamente un escrito a través de la web de la Junta de Andalucía por la que solicitaba dar por subsanado el defecto observado y diligenciar la baja y alta correspondientes de los delegados afectados, ya que las renuncias que no constaban en el CMAC eran de compañeros que habían causado baja en la empresa anteriormente.


Abierto por la Presidenta el turno de palabra del asunto en cuestión, el responsable de ASC  dio a todos los delegados los detalles de lo ocurrido, enumerando los pasos dados por la sección sindical para recabar los datos que nos solicitaba el CMAC finalizando con la presentación del escrito entregado de forma online dos horas antes. Sin embargo, la Presidenta del Comité sostuvo sin inmutarse que “es verdad que el punto se puso para tratar el tema, no se puso para votar, pero considero que los miembros deberíamos decidir qué hacer el Comité como tal, por lo tanto voy a abrir turno para votar para ver qué decidimos, si para P. está legitimado para votar [...] porque lo único que tenemos claro es el comunicado que ha llegado al Comité diciendo que P. no está registrado como delegado y bajo mi entender esta persona no pertenece al Comité [...]”.


La primera pregunta a la que debería responder la Presidenta del Comité es: ¿por qué se dirigió a la Secretaria el día 23 de junio afirmando que “según el documento vuestros delegados no están inscritos y si J. no era miembro del Comité hemos estado incumpliendo todo este tiempo”, cuando en realidad el escrito del CMAC expresa únicamente la no constancia y que por ello requiere subsanar el defecto observado? 


La segunda pregunta a la que debería responder la Presidenta del Comité es: ¿por qué no le pidió explicaciones de lo que indicaba el escrito del CMAC al responsable de la sección sindical de ASC cuando habló con él el día 23 de junio?


La tercera pregunta a la que debería responder la Presidenta es: ¿con qué potestad consideró que podía impedir que nuestro compañero P. ejerciera su derecho a estar presente en el Pleno del día 24 de junio si el Reglamento interno del Comité no recoge ninguna indicación que capacite a la Presidencia negarle la asistencia a un miembro electo del Comité que formaba parte de una candidatura que se constituyó y se presentó a unas elecciones sindicales siguiendo todos los requisitos legales?


La cuarta pregunta a la que debería responder la Presidenta es: ¿de dónde se saca la Presidenta del Comité que el CMAC recogiera en su escrito que “que P. no está registrado como delegado”?


Parece que la Presidenta del Comité -y por ende la sección sindical de CCOO en everis Centers- vio en el escrito del CMAC la oportunidad perfecta para acometer un nuevo ataque a los delegados de ASC en el Comité de Empresa. No le bastó a CCOO aliarse con Actúa para revocar a nuestro compañero G.R.R de la Presidencia. Querían dejar todavía más a merced de la empresa al órgano de representación de los trabajadores del centro de Sevilla y quitarse de encima un delegado de ASC, lo que significaba un voto menos del sindicalismo de clase y combativo. De un plumazo, CCOO olvidaba la celebración del proceso de elecciones sindicales de 2019 en el centro de trabajo de everis Centers en Sevilla, en el que la cúpula provincial de su sindicato estuvo presente de principio a fin realizando un seguimiento exhaustivo de las candidaturas presentadas, de la jornada de votaciones, del conteo de votos y de los resultados definitivos de las mismas; CCOO olvidaba la presentación en el Comité de todas las altas y las bajas de los delegados de ASC, en particular la sustitución de P. Es decir, CCOO omite adrede toda esta información contrastada y en cambio deduce del escrito del CMAC unos hechos que son falsos para imponer una votación totalmente improcedente. Y todo ello para perseguir a un miembro del Comité por ASC, inhabilitarlo impunemente y con ello hacer del Comité un instrumento más servil a la empresa. 


Dejamos ya en clave de humor la interrogante que dejaba caer V.P.S, delegada de CCOO en el Comité de Empresa y Presidenta en funciones desde la revocación del anterior Presidente durante la baja de M.D.G.M.: “si esto hubiera ocurrido al contrario y hubiera sido un delegado de CSC en vez de CCOO, me hubiera encantado la postura que vosotros tomabais al respecto, ¿vale?. Intentad hacer un poquito de autocrítica porque esto es muy repetitivo. para mí vale, para ti no”. Indudablemente, la posición de los delegados de ASC no hubiera sido la tan rastrera de los delegados de CCOO.


No obstante, el CMAC, que se toma más en serio los resultados de las elecciones sindicales que los delegados de “Proyecto Motocicleta”, ha confirmado a día 29 de junio de 2021 el registro de las sustituciones comunicadas en su momento por CSC, una vez subsanado el defecto documental, demostrando que, tal y como los delegados de ASC indicaron en el Pleno del día 24, el asunto no tenía mayor relevancia.


Recordemos que el 18 de junio de 2020, los delegados de CCOO en el Comité, a los que se sumaron los delegados de Actúa, revocaron a G.R.R., que hasta la fecha era Presidente en legítimo derecho a tenor de los resultados de las elecciones sindicales celebradas en 2019 y que daban mayoría a CSC. Como ya informamos el 19 de mayo de 2020, poco más de una hora después de la finalización del Pleno del 14 de mayo -lo cual permite sospechar que su elaboración ya estaba hecha de antemano- la sección sindical de CCOO enviaba un correo electrónico a la plantilla titulado “Proyecto Motocicleta (CCOO) - CCOO solicita la destitución del presidente del comité de empresa por NO ser imparcial” culpando al Presidente de implementar una “estrategia dictatorial en todos los plenos del comité de empresa”.


Esa es la estrategia de CCOO: una especie de combinación del “primero tira la piedra y luego esconde la mano” y “piensa el ladrón que todos son de su condición”.


Leer más ...

jueves, 24 de junio de 2021

everis vuelve a fingir una negociación con los trabajadores

0 comentarios



El lunes 21 de junio de 2021 el Comité de Empresa del centro de Sevilla mantuvo una reunión con la Representación de la Empresa a petición formal de esta última mediante correo del 14 de junio “a fin de determinar la composición y funcionamiento de la mesa de negociación sobre teletrabajo para el centro de Sevilla, así como el calendario que refieren, y, si es posible, las propuestas a tratar”. Pero la disposición de la Empresa a la negociación quedaba condicionada a que el ámbito de dicha negociación, según la Empresa, es extraestatutario, es decir, que los acuerdos que se alcanzaran estarían fuera del marco del Estatuto de los Trabajadores (ET). Dicho argumento lo justifica la empresa sosteniendo que el Convenio sectorial está “actualmente en proceso de negociación con los sindicatos más representativos del sector. Además, Everis Centers, se encuentra adscrita a la Asociación Española de Empresas Consultoras, participando de manera muy activa en los grupos de trabajo que se desarrollan en el ámbito de negociación de dicho convenio, siendo ya objeto y materia de la negociación estatutaria en curso el teletrabajo”.


La decisión de la Empresa de convocar dicha reunión no fue motu propio sino que venía determinada por la propuesta que el Comité de Empresa le había trasladado a mediados de mayo a través de un escrito por el que “comunica a la Dirección de la Empresa su voluntad de promover de buena fe la negociación colectiva del teletrabajo en el ámbito del centro de trabajo de Sevilla”. Es decir, la empresa se vió obligada a responder a la iniciativa del Comité en cumplimiento del requerimiento que la Inspección de Trabajo y Seguridad Social (ITSS) formuló el 18 de marzo de 2021 a partir de la denuncia que el Comité presentó por vulneración del Artículo 64 del ET.


Para llevar una posición común a aquella reunión del 21 de junio, el Comité de Empresa se reunió en Pleno el pasado jueves 17 de junio. A dicho Pleno, los delegados de CSC presentamos un escrito para someter a votación y ser remitido a la Dirección de la Empresa en nombre del Comité en el que se recogían las indicaciones de la Guía de la negociación colectiva del Ministerio de Empleo y Seguridad Social (GNCMESS). Dicho escrito fue aprobado y enviado el mismo 17 de junio a la Empresa, es decir, cuatro días antes de la reunión. Y en él demostrábamos que no se produce ninguno de los supuestos para que se establezca una negociación extraestatutaria como pretende la Empresa a la par que reiterábamos la voluntad del Comité de abrir un proceso de negociación estatutario con todas las garantías, algo que la GNCMESS advierte claramente que el marco extraestatutario no asegura.


La reunión del día 21 sirvió para mostrar una vez más cuál es la interpretación de la Empresa acerca del concepto de la negociación. En primer lugar, la Empresa ignora por completo la GNCMESS, dándole igual que en los procesos de negociación extraestatutarios no resulta aplicable el deber de negociar del Art. 89.1 ET que dice que “ambas partes estarán obligadas a negociar bajo el principio de la buena fe”, que no se aplica automáticamente a los empresarios y trabajadores de su ámbito de aplicación sino que su aplicación habrá de hacerse por la vía de la incorporación expresa o tácita de sus cláusulas en los contratos individuales de trabajo, que no sea una norma imperativa para los contratos individuales, pudiendo estos establecer condiciones contrarias o menos favorables que las convencionales, que los derechos establecidos en estos convenios a favor de los trabajadores serían renunciables por ellos, no siéndoles de aplicación el Art. 3.5 ET y su infracción no puede motivar un recurso de casación o de suplicación por infracción de ley, que podrán impugnarse judicialmente, pero no será posible la impugnación de oficio por la autoridad laboral (Inspección de Trabajo) dada la ausencia de registro de este tipo de convenios, que no podrá haber un control administrativo en caso de incumplimiento empresarial de los mismos, que aunque la modificación sustancial de las condiciones de trabajo establecidas en estos convenios colectivos podrá realizarse mediante consulta/negociación entre la empresa y los representantes de los trabajadores, si finalizado el periodo de consultas no hubiera acuerdo con los representantes de los trabajadores, el empresario puede de todos modos modificar las condiciones reguladas en convenio colectivo extraestatutario.


Además, la GNCMESS indica que los supuestos en los que debería producirse una negociación extraestatutaria son solo dos: por necesidad (o por imposibilidad originaria), en el caso de inexistencia de representantes legitimados para negociar un convenio colectivo estatutario conforme a los Arts. 87 a 89 ET -lo cual no se da porque sí existe Representación Legal de los Trabajadores (RLT)- o voluntariamente (o por imposibilidad sobrevenida), en el caso de existencia de representantes legitimados para negociar un convenio colectivo estatutario, cuando las partes optan por negociar extraestatutariamente, siempre que, en su caso, se hayan respetado los deberes de negociar y de negociar de buena fe en vía estatutaria del Art. 89.1 ET, supuesto que tampoco se da ya que el Comité de Empresa acordó hacerlo por la vía estatutaria por los motivos expuestos.


No es una cuestión subjetiva sino objetiva [...] fundada en derecho” -decía la empresa el día 21 de junio- lo que determina que las negociaciones tengan que ser extraestatutarias porque, decía “aquí hay un problema, que estamos sometidos a una negociación colectiva estatutaria en curso y por tanto no podemos establecer otra dual [...] y lo contrario supone violentar el régimen jurídico establecido [...] porque las partes podemos decir que las cosas son lo que sea pero las cosas son lo que son y aquí hay cuestiones de orden jurídico público laboral de las que nos nos podemos sustraer”. La empresa miente a la RLT y, por ende, a los trabajadores. Veamos cuáles son los hechos objetivos:


El 26 de junio de 2013 se producía Reunión de la Comisión Negociadora del XVII Convenio Colectivo del Sector TIC, tal y como puede verse en este enlace. Desde esa fecha y hasta la firma del XVII Convenio el 20 de diciembre de 2017, se produjeron reuniones de la mesa de negociación de forma reiterada, como puede observarse en los siguientes enlaces:



En ese plazo de fechas de más de 4 años se formalizaron, al menos (que hayamos podido localizar), los siguientes Convenios de Empresa de carácter Estatutario en empresas del sector:



Como se puede ver, queda meridianamente demostrado que el argumento que la empresa expone para justificar la imposibilidad de negociar estatutariamente por la concurrencia de las negociaciones del XVIII Convenio sectorial no se ajusta a la verdad a la vista de estos hechos contrastados. Un argumento que vendría a cuestionar las negociaciones llevadas a cabo por todas estas empresas con las RLT respectivas, así como la actuación de las propias administraciones públicas al admitir el registro de esos Convenios.


Pero a la empresa no le bastó con mentir a la RLT sino que además demostró un profundo desprecio hacia ella. En primer lugar, al dejar caer la ruin pregunta de “si la comunicación que remitió el Comité por escrito [indicado el ámbito estatutario de la negociación] regirá el debate de hoy o eso está superado y hablaremos de otras cosas [...] porque no sé en qué punto estáis o si todo esto va a ser por escrito y entonces estas reuniones no son realmente operativas”. Tal es la ética de everis y de sus representantes, capaces de insinuar que el Comité de Empresa toma un acuerdo para luego desdecirse de él porque la Empresa diga que tenemos un problema que hay que “superar”. Si son capaces de pensar así, qué no harán con los acuerdos resultantes de una negociación extraestatutaria que, como hemos demostrado, pueden descolgarse con todas las garantías legales… Y en segundo lugar, al comprobar que todas sus artimañas fueron rebatidas por los delegados de CSC en el Comité y, al no tener ninguna salida, propuso que, siendo el tema de la negociación un tema complejo, lo mejor sería “hablarlo en un foro más de asesores que no de Comité donde vosotros manifestáis una cosa invocando la Guía del Ministerio de Trabajo y nosotros nos basamos no solo en eso sino en doctrina, jurisprudencia, legislación”, fórmula además que nos recuerda la empresa que “es una práctica muy habitual”... en los pasteleos entre la Patronal y los sindicatos amarillos como CCOO y UGT como así venimos presenciando con los sucesivos convenios colectivos firmados, a cual más regresivo para los trabajadores del sector TIC.


La última muestra de arrogancia de everis ocurrió cuando pidió que constara “en acta que por parte de la empresa se está dando la oportunidad de desbloquear esta cuestión jurídica”. Se ve que los trabajadores debemos agradecer  a la empresa su infinita misericordia al brindarnos la “oportunidad” de negociar medidas que cuando le venga en gana a la empresa pueda anular unilateralmente; una “oportunidad” que dice la empresa que está “fundamentada jurídicamente en el Título III del ET” pero contradice los al menos 10 convenios de empresa que hemos enumerado más arriba que se firmaron estando en curso la negociación de sus respectivos convenios sectoriales.


Al finalizar la reunión un delegado de ASC solicitó a la empresa que, si ella dispone de más información además del citado Título III del ET que se base en jurisprudencia concreta que apoye su interpretación de la necesidad de que la negociación de las condiciones del teletrabajo deba ser de carácter extraestatutario, se la hiciera llegar para poder valorarlo adecuadamente. Veremos si la empresa responde o no.


Leer más ...
 

Copyright © 2015 Sección Sindical de ASC en everis Centers. Design by BTDesigner | Blogger Theme by BTDesigner | Powered by Blogger