jueves, 17 de mayo de 2018

Crónica de un gatillazo


“Actualmente trabajamos más horas que un esclavo romano, pero creemos que vivimos en una sociedad superlibre”

Antonio Fornés, filósofo

Estimadas compañeras y compañeros, 

En nuestro comunicado “461 horas extras de mentiras y traiciones”, ya os explicamos los motivos por los que desde CSC estamos convencidos de que ni legal ni moralmente nadie con un mínimo de honestidad -mucho menos tratándose de los miembros de la Representación Legal de los Trabajadores- podría aceptar que los trabajadores realicemos jornadas diarias de 10 horas, máxime después de celebrar apenas dos semanas antes el 1º de Mayo, Día internacional de los trabajadores, por el que desde CSC escribíamos que:

  • “La sangre de los obreros de Chicago, brutalmente asesinados en 1886, por exigir la jornada de 8 horas, nos ha de recordar este día como un día de lucha para nuestra clase, que en el estado español y a lo largo de todo el mundo se ve despojada de los derechos que con tanto esfuerzo y sacrificio conquistamos a base de la organización, la lucha y la unidad del proletariado.”

De acuerdo con diferentes investigaciones, una jornada laboral de 8 horas o más restringe el tiempo que una persona puede dedicar a actividades necesarias para la salud física, mental y emocional, con diferentes padecimientos que afectan la calidad con que se desempeña. Trabajar más de 8 horas puede elevar tres veces el riesgo de depresión, provocar una mayor exposición al estrés y al mismo tiempo nos mantendría alejados de la familia y los amigos, lo que provocaría un sentimiento de soledad y abatimiento. Una jornada laboral de este tipo nos mantiene expuestos al estrés, al sedentarismo y a la comida chatarra, y nos dejan menos tiempo para hacer ejercicio y descansar, además de que te vuelves más desorganizado, agresivo e impulsivo. Tener una jornada laboral de más de 8 horas o trabajar en un ambiente estresante se relaciona también con una menor calidad de sueño, lo que provocaría daños cognitivos y cerebrales, además de elevar el riesgo de males cardíacos, hipertensión y diabetes. En este sentido, se eleva el riesgo de ataque cardíaco un 67%. Otro factor que afecta la salud cardiovascular es el sedentarismo, por pasar más de 8 horas sentado. Por todo lo anterior, la reducción de la jornada laboral a 6 horas favorece la intensidad de trabajo y beneficia una mejor calidad de vida del trabajador.

Todo este despropósito comenzó el 26 de abril, cuando a través del siguiente correo el comité de empresa tuvo conocimiento formal de la intención de la dirección de la empresa de implantar las 10 horas diarias:



El viernes 4 de mayo, el director del centro de Sevilla enviaba un correo electrónico a toda la plantilla titulado “Actualidad everis centers Sevilla - Abril 2018” en el que nos informaba, entre otros asuntos, de lo siguiente:




Por “trámites que cerrar es muy probable que José María Díaz se refiriera al acuerdo que se suponía que el comité de empresa tenía que cerrar obedientemente en los días posteriores, dando carta blanca a la jornada diaria de 10 horas de trabajo que tenía la intención de incluir dentro del pack “política de flexibilidad horaria” previamente consensuado con la mayoría amarilla del comité, como supimos directamente por CCOO el 23 de marzo.

Pero las cosas no iban a salir como la empresa hubiera deseado puesto que, con firmeza y determinación, los miembros de CSC defendimos desde el primer momento nuestro rechazo frontal a la jornada de 10 horas en los Plenos extraordinarios del comité que se celebraron los días 2 y 10 de Mayo, ambos a las 12:00. 

De esta forma, viendo que el tándem CCOO-Actúa no consiguió legitimar la extensión de la jornada en los dos Plenos del comité, la empresa ha tirado por la calle del medio presentando a la plantilla una nueva política de flexibilidad horaria, una vez más de manera unilateral.

Efectivamente, el viernes 11 de Mayo a las 12:36, es decir, escasamente 24 horas después del segundo intento fallido de que el comité acatara la voluntad de la empresa de aceptar la jornada de 10 horas, de mano de Thierry Biotteau recibíamos un nuevo correo titulado “everis Centers: Nueva política de Flexibilidad Horaria”:




Aunque en otro comunicado analizaremos más detenidamente el contenido del documento que la empresa ha elaborado sobre “flexibilidad horaria”, queremos hacer ya una valoración preliminar del mismo. 

En primer lugar, observamos que la empresa renuncia, de momento, a la jornada diaria de 10 horas, tal y como nosotros exigíamos en el comité, dejando en evidencia a CCOO y Actúa que querían aprobarla a toda costa. En ese documento no aparece la jornada de 10 horas porque nosotros en el comité hemos hecho ver la barbaridad que supondría aceptarla, demostrando además que estaría fuera de la ley.

En segundo lugar, queda también probado que tenemos razón cuando decimos que la empresa sigue su habitual modus operandi de imposición, que no se aviene a negociar nada con el órgano de representación de los trabajadores y que si éste no se pliega a sus intereses entonces aplica el rodillo.

En tercer lugar, nos hemos fijado en “los ejemplos según las preferencias personales y necesidades del servicio” que aparecen en la última página del documento:


A tenor de lo leído, se desprende que para que un trabajador pueda acogerse a cualquiera de los horarios de 40 horas semanales, tiene que sacrificar su jornada intensiva de verano de 8:00 a 15:00, lo cual supone un clarísimo e inadmisible retroceso para los trabajadores. Y por otra parte, en la modalidad de 43 horas a la semana la empresa define una nueva jornada de trabajo desde las 11 de la mañana hasta las 9 de la noche. Teniendo en cuenta que se habilitan jornadas que comienzan a las 7:00, con toda esta variedad horaria la empresa consigue ofrecer a sus clientes un servicio ininterrumpido de 14 horas diarias. Si, como ya sabemos de sobra, en nuestro sector la jornada máxima de trabajo efectivo diaria es de 9 horas según el convenio, en la práctica la empresa extiende la jornada 5 horas más al día que deberían ser consideradas como horas extras y que, como tales, deberían ajustarse igualmente a lo que estipula la ley en lo que se refiere tanto al máximo anual de 80 horas extras por trabajador como a su retribución -bien en salario, bien en descansos- equivalente a 1.75 de la hora ordinaria. He aquí el sentido empresarial de la “nueva política de flexibilidad” de everis, el de sacar un mayor provecho de nuestro trabajo sin que nosotros veamos un reflejo en nuestras nóminas.

Y no solo de esa forma gana everis a nuestra costa, ya que los cambios horarios que impliquen hacer jornadas de 8 horas continuas, irán obligatoriamente asociados a una renuncia a la tarjeta ticket restaurant que todavía conservan algunos trabajadores, y que supone un beneficio con respecto a la ayuda comedor, ya que esta última sufre retenciones en la nómina y sin embargo el importe de la tarjeta está exento. Y mientras que el cambio horario queda supeditado a que la empresa lo anule o modifique en cualquier momento, puesto que no ha negociado nada con el comité, no queda recogido absolutamente nada en el documento que remite y por lo tanto no está garantizado, una vez que los trabajadores que quieran acogerse al mismo renuncien a la tarjeta, esto no tendrá vuelta atrás. Todo atado y bien atado para Everis.

Pero hay más. No habiéndose cumplido siquiera una hora del correo de T. Biotteau, una de las integrantes de “Proyecto Motocicleta” y miembro del comité de empresa envió a las 13:23 del viernes a Spain Laboral y a la dirección de la empresa el siguiente correo electrónico, poniendo en copia a la cuenta del comité: 



Por último, y para rizar el rizo, 13 minutos después del correo anterior, desde su blog de “Proyecto Motocicleta”, CCOO enviaba a la plantilla un correo titulado “Jornada de 10h para flexibilizar el horario de 43 horas semanales” en donde decían (las negritas son nuestras) que 

  • “de momento solo podemos informar que, a la petición expresa que nos ha remitido la dirección de la empresa para hacer legal las jornadas de trabajo de 10h, el comité por mayoría, ha decidido aplazar la votación de esta medida alegando necesitar más información al respecto.”

concluyendo que una serie de dudas 

  • “se han escalado a la dirección del centro para que puedan ponernos en contexto y de esa forma… poder daros una información más precisa”. 

Como se puede apreciar, sabiendo que la empresa hace pública unilateralmente su política de flexibilidad horaria sin incluir la jornada de 10 horas que ya tenían pactada con ellos y con Actúa -pero no con CSC- CCOO decide seguir adelante con su cantinela en solitario solicitando aclaraciones a la empresa de algo que la propia empresa ha descartado, pretendiendo dar continuidad a una jornada de 10 horas que ellos mismos reconocen que no es legal en el correo enviado a la plantilla. También se contradice CCOO al desvivirse por legitimar las 10 horas de trabajo diario que quiere la empresa cuando este mismo sindicato ha exigido en numerosas ocasiones reducir la jornada por debajo de 40 horas semanales.

La actitud de los miembros de CCOO prueba varias cosas: en primer lugar su desesperación por erigirse ante la empresa como la alternativa a Actúa de cara a las elecciones sindicales del año próximo. En segundo lugar, que no tienen el menor remordimiento en empeorar las condiciones laborales de los trabajadores si con ello tienen garantizadas sus prebendas. En tercer lugar, que no se puede hacer más el ridículo en tan poco espacio de tiempo, enviando dos correos electrónicos que dejaron de tener sentido en el momento en que la empresa daba por descartadas las 10 horas de trabajo diario.

Desde CSC seguiremos luchando dentro del comité desde nuestra posición minoritaria pero firme para que no se aprueben acuerdos ilegales ni que vayan contra los intereses de los trabajadores. A la par seguiremos velando porque se respeten los derechos laborales de los trabajadores de everis Centers y propondremos todas las alternativas de mejora que consideremos justas, como ya hicimos en el último Pleno del comité al solicitar que la empresa negociara con el comité los términos en que se iba a concretar la política de flexibilidad horaria, aunque ésta haya hecho oídos sordos una vez más.


¡FORTALECE LA ORGANIZACIÓN DE LOS TRABAJADORES, AFÍLIATE A CSC!

2 comentarios:

  1. Entiendo vuestro punto de vista, pero una vez más nadie nos ha preguntado a los trabajadores que queremos.
    Para mucha gente, entre los que me incluyo, echar una hora más dos o tres días a la semana, no supone una gran diferencia, tener una tarde libre más sí que lo supone. Trabajar nueve horas, que al final es como si fueran diez porque te tienes que quedar a comer, ya es una barbaridad, no se nota excesivamente echar una más si eso te libera para irte a las tres otro día.
    No es mi intención defender a CCOO, pero en esta ocasión, el enviar un correo para preguntar por las condiciones de esos cambios me parece de lo más acertado. Siempre que sea por voluntad del trabajado la medida de las diez horas diarias me parece una buena opción a cambio de tener dos tardes libres.

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  2. Es cierto que nadie nos ha preguntado a los trabajadores. Y teniendo en cuenta el grado de repercusión que algo como la política de flexibilidad laboral tiene para todos nosotros, puesto que modifica sustancialmente las condiciones de trabajo, hubiera sido más que deseable y justo que lo hubieran hecho. Nos referimos, por supuesto a la dirección de la empresa.

    Como representantes de los trabajadores los delegados de CSC no podemos responder a una barbaridad con una barbaridad mayor. Sería moralmente inaceptable y entenderíamos que los trabajadores nos criticaran por ello porque sería una medida que no mejoraría en nada las condiciones de trabajo lo cual entra en contradicción con los principios de un comité de empresa, que son los de velar por los derechos de los trabajadores, no perjudicarlos.

    ¿Desde el punto de vista de los trabajadores, qué motivo razonable nos obliga a aceptar como buena opción trabajar 10 horas para tener tardes libres? Ninguno, teniendo en cuenta que hay fórmulas para establecer jornadas continuas evitando así la prolongación del trabajo en ningún caso. Es más, en tiempos de crisis económica perpetua como los que vivimos, con tasas de paro altísimas (especialmente alarmante entre los jóvenes), lo razonable es reducir la jornada de trabajo sin reducción del sueldo. Pero claro, eso choca frontalmente con las ansias de acumular más riqueza de los empresarios y sin el concurso de los trabajadores ya estamos viendo a dónde nos llevan: a querer que aceptemos todo lo que ellos nos pongan por delante.

    Debemos recordar que, en 7 años de existencia del comité de empresa, la dirección de la empresa ha rechazado de plano la negociación colectiva con el órgano de representación de los trabajadores de este centro, pero en cambio sí que, formando parte de la patronal del sector TIC, ha firmado con CCOO y UGT las sucesivas renovaciones de un convenio sectorial cada vez más lesivo para nuestros derechos laborales. Por tanto, ni a nivel de empresa ni mucho menos a nivel sectorial, los trabajadores somos llamados a participar en la toma de decisión de nuestras propias condiciones de trabajo.

    Desde CSC nos mantendremos firmes en la defensa de los derechos de los trabajadores de everis Centers y del conjunto de trabajadores del Estado español y sólo estaremos dispuestos a apoyar e impulsar medidas que vayan a favor de los trabajadores, nunca para destruirlos, para lo cual es necesario que más y más compañeros de la empresa se unan al proyecto del sindicalismo que entendemos necesario desde CSC.

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