miércoles, 1 de julio de 2020

Un verano más, el proyecto EPO abusa de los trabajadores



Hace más de cuatro años que os dijimos lo siguiente en un comunicado que demostraba las trampas y traiciones de la empresa y sus cómplices en relación al proyecto EPO:

“Los derechos colectivos de los trabajadores recogidos en el estatuto y el convenio colectivo, quedan totalmente desvirtuados cuando se supeditan las decisiones del comité de empresa a lo que quiera (habría que ver lo que realmente quiere) la mayoría de trabajadores de un proyecto. ¿Por qué no se le pregunta a los trabajadores si quieren un horario de 8 a 15 todo el año y se aplica lo que prefiera la mayoría? Evidentemente, la empresa no va a permitir que eso suceda, alegando que existen contratos que cumplir. Esto nos lleva a una situación en la que, las cosas que firmaste cuando te contrataron, hay que cumplirlas, salvo que a la empresa le convenga otra cosa, en cuyo caso se puede consultar a los trabajadores, pero siempre obligando a estos a dar la cara. Esa correlación de fuerzas que necesariamente existe entre el deseo de una empresa de obtener el máximo de beneficios al mínimo coste, y el de los trabajadores de tener las mejores condiciones laborales, se rompe cuando los que tienen que representar a los trabajadores, actúan de mediadores para conseguir los objetivos de la empresa, parapetándose en los trabajadores para no plantar cara a la empresa. Esa es la postura de CCOO (Proyecto Motocicleta) y Actúa. Y esto es lo que queremos combatir desde CSC, el sindicalismo complaciente con la empresa, cobarde y mediador, que sirve a los intereses de la dirección de la empresa. 

Esta puede ser la tónica imperante a partir de ahora, puesto que en ningún momento la empresa va a ofrecer una solución al problema; un problema que es de ella, cuando se firma con un cliente un soporte que contradice los horarios de los trabajadores del centro. Año tras año, los trabajadores de este proyecto (y de otros), se verán condenados a renunciar a la jornada intensiva de verano, hasta que esta solo sea un recuerdo de tiempos mejores. La votación a favor del cambio de horario en el proyecto EPO, es el pistoletazo de salida para poder aplicar esta misma lógica en cualquier otro proyecto, bajo la recurrente excusa de las necesidades del cliente y los contratos que la empresa firma con ellos (que parece que son los únicos que valen, no así los que firman con los trabajadores).”

Según hemos sabido, el pasado 4 de junio algunos de los responsables del proyecto EPO reunieron a los trabajadores para ponerles sobre la mesa un nuevo abuso. No contentos con hacerlos mover su jornada intensiva fuera del periodo determinado en el calendario laboral en años anteriores, everis se supera y comunica a estos trabajadores que ha firmado un contrato con EPO que incluye guardias de 24 horas 6 días a la semana. Una vez más, plantea una situación que sólo perjudica a los trabajadores como irremediable, poniendo los intereses del cliente por delante de los intereses de los trabajadores y pactando con él condiciones que no podrían darse si se respetara lo pactado con los trabajadores en sus contratos. Pero está claro que everis no negocia pensando en los derechos de los trabajadores sino en cómo pisotearlos.

En esta reunión, gestionada -entre otros- por una delegada de CCOO que es miembro del Comité de Empresa y flamante nueva presidenta, los trabajadores han planteado que las condiciones en las que se pretende llevar a cabo estas guardias son indignas, que este asunto debería tratarse en el Comité de Empresa y que en este tipo de reuniones deberían estar presentes delegados de las distintas secciones sindicales. Todas estas cuestiones se han planteado sin que ninguno de los organizadores pudiera dar una respuesta satisfactoria. Entre otras razones, porque esta reunión no estaba pensada para atender a las inquietudes de los trabajadores sino para comprobar cuántos estarían dispuestos a pasar por el aro de la indignidad más absoluta.

Cabe recordar que las guardias no están definidas en el convenio y que, existiendo Representación Legal de los Trabajadores en la empresa, más concretamente en el centro de Sevilla, everis no puede imponer una política de guardias sin negociar con los trabajadores. Sin embargo, a everis no le importa saltarse la legalidad una y otra vez.

CSC ya llevó al Comité este asunto el año pasado, por el que se solicitó a la Empresa la información relativa a las guardias:



Y recordemos también que tanto miembros de CCOO -concretamente, la actual Presidenta del Comité de Empresa- como de Actúa -concretamente, el actual Presidente de un Comité de Seguridad y Salud aún sin constituir- corrieron a proteger a la Empresa cuando ésta respondió con información falsa:




Pero centrémonos en las condiciones en las que pretenden que se hagan esas guardias. En ese mismo hilo de correos, la empresa respondió al Comité lo siguiente: 



Pues bien, en el documento que hemos podido encontrar en la intranet se indica, entre otras especificaciones, lo siguiente:



A los trabajadores del proyecto EPO se les ha dicho que cobrarán 30€ por día ordinario y 75€ por fin de semana y festivo, lo cual se correspondería con el Tipo 2.A, pero si atendemos a las definiciones, y dado el celebrado éxito del teletrabajo, bien podría tipificarse como Tipo 1, y reducir aún más la miserable remuneración que proponen. Además, observamos que en el documento no se distingue entre disponibilidad y guardia con intervención. Si tenemos en cuenta que las guardias que se venían haciendo hasta ahora en el proyecto EPO eran hasta las 7 de la tarde y se pagaban igualmente a 30€ por día, nos encontramos que están pidiendo a los trabajadores que renuncien a todo su tiempo libre por una miseria, depauperando considerablemente sus condiciones de vida y las de su familia hasta rozar la esclavitud al mismo precio, por una decisión unilateral de la empresa y sin negociar con la RLT. Todo ello con la connivencia de CCOO. Además, de esta forma, la Empresa se ahorra tener que mendigar cada año al Comité que apruebe una modificación de horario, como viene haciendo año tras año.

Pero ese documento aún tiene más detalles que analizar si atendemos a su vigencia. Al final del mismo, encontramos el siguiente apartado:



Si volvemos a la primera página podemos ver la fecha de publicación y las modificaciones: 



Es decir, este documento se redactó en 2013 y sólo se ha modificado para actualizar algunas imágenes. ¿Dónde están las revisiones de los importes? ¿Pretende everis pagar lo mismo que hace siete años por mantenernos atados al teléfono en condiciones de semiesclavitud, a pesar de que el coste de vida no ha dejado subir? ¿Por qué tienen que someterse los trabajadores a condiciones tan abusivas sólo para que everis vea incrementados sus beneficios?

Desde CSC volvimos a llevar al Comité una denuncia a Inspección de Trabajo en relación a la aplicación de una política de guardias no negociada con los Representantes de los Trabajadores, que se aprobó en el Pleno del 26 de noviembre de 2019 y se presentó en IT el 11 de diciembre de 2019, por la que estamos a la espera de respuesta.

Ahora más que nunca, es el momento de organizarse y defender nuestra dignidad. Más de 4 años pisoteando los derechos de los trabajadores del proyecto EPO no dejan lugar a duda la necesidad de hacerlo. Hacemos un llamamiento a todos los trabajadores, en especial los compañeros del proyecto EPO, a ponerse en contacto con nosotros a fin de organizar una respuesta conjunta y coordinada, pues sabemos que el descontento por esta forma de pisotear nuestros derechos es cada vez más insoportable y la resistencia individual es inservible.

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